Molinillos de café y de espresso Mahlkönig: disfrute para las más altas exigencias

A los alemanes les encanta el café. Todas las mañanas se prepara una taza de la querida bebida caliente para empezar el día en forma y de buen humor. El sabroso brebaje de los granos de café vigoriza el ánimo y nos prepara para la jornada laboral que nos espera. Resulta que se consumen 164 litros de café por ciudadano alemán cada año, una prueba clara de la gran popularidad del café.

Sin embargo, ¡hay grandes diferencias! Un grano de calidad inferior disminuye el disfrute de la bebida caliente y puede estropearnos el día. Sin embargo, son aún más importantes el método de preparación y el equipamiento.

Los molinillos de café y espresso de alta calidad de Mahlkönig están hechos a mano y resaltan los aromas naturales de los granos de café. Se les considera la personificación de la calidad y el sabor, porque con un molinillo de café de Mahlkönig, cada taza de café se convierte en una experiencia extraordinaria.